Álvaro Arbeloa, técnico del Real Madrid, regresó este lunes a la sala de prensa del Estadio Da Luz, apenas 20 días después de sufrir un duro batacazo contra el Benfica (4-2) que envió a ambos equipos a la ‘repesca’ de la Champions en un partido en el que la amargura merengue contrastó con el alegrón de los lisboetas.
“Somos conscientes de la dificultad del partido, del rival y del estadio. Estamos muy mentalizados para sacar lo mejor de nosotros mismos”, empezó diciendo el entrenador salmantino ante los medios de comunicación.
Arbeloa insistió en que “desde que llegué ha habido una gran predisposición de los jugadores. Es más fácil se entrenador que futbolista, ellos son los protagonistas. Todo lo bueno del equipo es gracias a su esfuerzo. Todos ponen mentalidad y exigencia y así están llegando los buenos resultados, pero podemos ir a más”.
Preguntado por su discurso a la plantilla, Arbeloa dijo que “siempre es futbolístico. Para ganar hay que jugar bien al fútbol y tener 90 minutos de concentración máxima. Defender y atacar bien, y estar atentos a las jugadas a balón parado. Queremos seguir con la misma actitud, ganar y energía”.
Arbeloa dejó claro que “nuestro objetivo no es sólo eliminar al Benfica, sino ganar la Champions. Es a lo que te obliga el escudo. Pasar la eliminatoria no es una venganza, sino un objetivo”, añadió.
Respecto al duro revés que el Real Madrid sufrió en Lisboa, el técnico merengue quiso pasar página porque “ahora es un partido nuevo que ya está analizado. Creo que ellos son capaces de jugar mejor y nosotros tendremos que hacer un gran partido con un gran rendimiento”.
Respecto al estado físico de Kylian Mbappé, que se quedó en el banquillo en el último partido de Liga ante la Real Sociedad en el Bernabéu por unas molestias en la rodilla izquierda, Arbeloa no quiso dar pistas sobre si lo alineará ante los lusos. “Está aquí con nosotros para entrenar. Mañana veréis si juega o no”, concluyó.