El AFC Championship Game de este domingo en Gillette Stadium trae un guion que parece escrito por un dramaturgo de la NFL: Denver Broncos contra New England Patriots, con un duelo de quarterbacks que nadie anticipaba al inicio de la temporada. Por un lado, Drake Maye, el prodigio de los Patriots que ha consolidado su rol como el heredero legítimo de Tom Brady. Por el otro, Jarret Stidham, quien asumió el mando en Denver tras la lesión de Bo Nix en la Ronda Divisional –un esguince de tobillo que lo dejó fuera por el resto de playoffs–. Stidham, un eterno suplente de bajo perfil, está ante la posibilidad de su vida. Un juego, de local y con una grandísima defensa (y un enorme entrenador en jefe como Sean Payton) para alcanzar el Super Bowl. Este Broncos-Pats es un partido que no solo decide el boleto al Super Bowl LX, sino que resalta cómo las trayectorias en la liga pueden entrelazarse de formas impredecibles.
AFC Championship: El giro inesperado de Patriots vs Broncos
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