Por sexta temporada consecutiva los Buffalo Bills están en la ronda divisional de los playoffs. En las anteriores cinco ocasiones, Josh Allen se batió en un duelo mano a mano contra los otros tres grandes quarterbacks de la Conferencia Americana: Lamar Jackson y Patrick Mahomes por partida doble y Joe Burrow en otro partido. Esta vez, su enfrentamiento contra el quarterback de segundo año Bo Nix no resuena tanto entre los medios. Sin embargo, para Allen puede que sea la prueba más difícil a la que se haya medido estos años. En su camino hacia el ansiado anillo se topa con una enorme defensa de Denver Broncos, plagada de grandes estrellas que juegan en un esquema que conocen a la perfección. El año pasado Buffalo superó a Denver en la ronda de wild cards, pero el escenario ahora ha cambiado. El encuentro del sábado se disputará en Colorado, a una milla de altura y con el ensordecedor ruido de unos fans que no ven a su equipo jugar en casa en playoffs desde hace diez años. Sin duda, el quarterback de Buffalo tiene ante sí un enorme desafío.
