Hay pocas cosas que nos gusten más en la NFL que ponerle una etiqueta a un quarterback. El problema viene cuando nos cuesta más cambiar esa etiqueta que al propio jugador cambiar su manera de jugar. Y creo que con Bryce Young deberíamos empezar a revisar algunas de las cosas que dábamos por hechas desde que salió de la Universidad de Alabama.
Alguno habrá que pueda pensar que ya está entre los mejores QBs de la NFL, y aunque yo no iría tan lejos, hay números que nos hacen pensar que los que no somos tan arriesgados podemos estar equivocados. Y otros números que lo colocan en la élite de la NFL en una tremenda compañía.
La primera gráfica recoge la eficiencia de los quarterbacks durante las dos primeras semanas de 2026, separando lo que producen dentro del pocket con lo que generan fuera de él. Cuánto más a la derecha esté un jugador, mejor es su rendimiento con la protección de su línea ofensiva y cuanto más arriba está mejor funciona fuera del pocket.
