Son días extraños los que corren. Para los apasionados por la NFL (aquí escribe uno de ellos), la semana posterior a las Finales de Conferencia suele dejar un sabor agridulce. Emociones motivantes, como la excitación y anticipación por el último partido de la temporada, se ven entremezcladas con la certeza (y cierta angustia que dicha certeza provoca) de que después del Superbowl nos espera un largo período de hibernación.
