Me han dejado solo y he sido olvidado en Manhattan, canta Tony Bennett poquito antes de establecer que volver a casa no implica otra cosa sino regresar a San Francisco. El duelo máximo en la NFL retorna a la bahía después de diez años: ahí donde a Coldplay le endilgaron el espectáculo de medio tiempo que se comerían minutos después Bruno Mars y Beyoncé; donde los Broncos de Denver alzaron su último campeonato derrotando a las Panteras de Carolina en un partido donde Von Miller se erigió como jugador más valioso. La vida es cíclica. El área de la bahía californiana es lo que tardaron cerca de cuatro temporadas en confesar los personajes de Mad Men como un anhelo constante, hartos de la neurosis neoyorquina.
Previous ArticleEl Norte de California, un espectáculo más allá del Super Bowl
Next Article NFL Salvaje: El partido más grande, SBLX
