Desde que tengo memoria, la historia fue un tópico que siempre me llamó la atención. En la secundaria, mis dos materias favoritas eran historia y geografía (hasta el día de hoy sostengo, en debates enérgicos con mis amigos, que obtuve el mejor promedio de toda mi clase en dicha asignatura; los pasillos de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini todavía hablan de semejante proeza).
