Desde el aterrizaje del alemán, el canario siempre ha tenido libertad de movimientos. La llegada del madrileño, con un campo de acción enorme en el inicio de la jugada, le pone a prueba. El 4-2-3-1 podría convertirse en 4-3-3. La clave, que las estrellas no se quiten luz.
Fuente: AS Futbol